Aaron Hernández

BOSTON, 19 de Abril.- La exestrella de la NFL, Aaron Hernández, quien estaba cumpliendo una sentencia de cadena perpetua por un asesinato en 2013, fue hallado muerto enn la mañana del miércoles, tras haber sido absuelto el viernes en un juicio por doble asesinato ocurrido en 2012.

El exjugador estaba en Souza Correctional Center en Shirley, Massachusetts, y su cuerpo fue hallado a alrededor de las 3 de la mañana, según confimaron las autoridades penitenciarias.

El exjugador de los Patriots de Nueva Inglaterra había sollozado mientras los veredictos se leían en una corte de Boston. Unos momentos después, miró a su novia y asintió sombríamente mientras los familiares de las víctimas sollozaban en voz alta.

El jurado encontró a Hernández no culpable de asesinato en primer grado por los homicidios de Daniel de Abreu y Safiro Furtado. Lo condenó por un solo cargo: la posesión ilegal de armas. El juez le condenó a una pena adicional de cuatro a cinco años por ese delito, fuera de su actual sentencia de cadena perpetua

Los fiscales dijeron que Hernández abrió fuego sobre el automóvil de las víctimas porque se sentía irrespetado cuando uno de los hombres se topó con él y derramó su bebida en un club nocturno de Boston.

El equipo de defensa señaló que fue Alexander Bradley, un amigo cercano de Hernández que estuvo con él la noche del tiroteo.

Hernández también había sido absuelto el viernes de disparar contra Bradley en la cara meses después para tratar de silenciarlo como testigo.

Hernández, de 27 años, estaba cumpliendo una sentencia de cadena perpetua por el asesinato en 2013 de Odin Lloyd, un jugador de fútbol semiprofesional que estaba saliendo con la hermana de la prometida de Hernández.

Bradley afirmó que Hernández se enfureció después de que Abreu topó con él mientras bailaba, derramando su bebida. Afirmó que Hernández más tarde abrió fuego en el automóvil de los hombres mientras esperaban en un semáforo.

Bradley también dijo que Hernández le disparó en la cara meses después, después de hacer una observación sobre los tiroteos. Bradley perdió el ojo derecho en el tiroteo.

Los abogados de Hernández dijeron que fue Bradley, un narcotraficante confeso, quien disparó a los hombres por una disputa sobre drogas. La defensa minó la credibilidad de Bradley, citando su acuerdo de inmunidad con los fiscales para declarar contra Hernández, su papel como el conductor del auto la noche de los disparos y su antecedente criminal. Bradley está cumpliendo una condena de cinco años de prisión en Connecticut por disparar en un club nocturno de Hartford en 2014.

En este juicio el jurado deliberó durante unas 37 horas antes de anunciar el veredicto el viernes.

AP