SANTO DOMINGO, 13 de junio.-El femenicio sigue en aumento en la República Dominicana llegando a niveles insostenibles, registrándose el asesinato de ocho en 7 días.

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El femicidio es un crimen de odio porque implica el asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer de parte de un hombre machista que se abroga el poder superior y por la fuerza de maltratarla y matarla.

La estela de dolor que dejan los femenidios en el seno de la familia dominicana entre las mujeres asesinadas, golpeadas, torturadas,  mutiladas y marcadas para siempre junto a los huérfanos que pierden sus madres en esta ola de asesinatos, debe ser asumido como prioridad y responsabilidad conjunta del estado y la sociedad civil para detenerlo.

Arzobispo tilda de alarmante los feminicidios en RD

El arzobispo emérito de Santiago, monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, declaró que es alarmante el crecimiento de los casos de feminicidios que se han registrado en los últimos días en el país, y aseguró que una de las causas de los asesinatos es que el hombre de hoy no soporta que la mujer lo haya dejado rezagado en la sociedad.

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De la Rosa y Carpio señaló que en toda la actividad productiva del país, se encuentra que la mujer ha avanzado más que el hombre en los últimos tiempos, no solo en la República Dominicana, sino en muchas otras naciones del mundo.

“Es indudable que las empresas están eligiendo a las mujeres más que a los hombre para los cargos importantes, porque además de ser más eficientes en sus labores también actúan con más carácter y honestidad que quizá muchos hombres no tienen”, aseguró.

De la Rosa y Carpio entiende que la iglesia y el Ministerio de la Mujer deben trabajar en conjunto en la orientación y educación de la familia ante la descomposición social y la crisis de valores que está viviendo el núcleo familiar en la sociedad dominicana. Hizo hincapié en el sentido de que se debe trabajar con más fervor en campañas de orientación a favor especialmente de la mujer y los niños.

Consideró que todas las instituciones públicas y privadas del país, incluyendo la iglesia, deben abocarse a trabajar a favor del rescate de la familia.

El religioso deploró las trágicas muertes en apenas siete días, de ocho mujeres de mano de sus esposos y concubinos en hechos de sangre ocurridos en la capital, Santiago y otras provincias del país.

Calificó, además de preocupante, increíble la cantidad de mujeres que están muriendo a diario de manos de sus cónyuges o excónyuges en hechos ocurridos en la República Dominicana, dejando a niños inocentes en la orfandad y sin ninguna protección familiar.

“Es que el hombre de hoy no acepta ni soporta que la mujer lo haya superado en la sociedad, que tenga mejor empleo, que gane más dinero y que él se quede rezagado”, enfatizó  monseñor  Ramón Benito de la Rosa y Carpio.