Sebastian Kurz

VIENA, 15 de octubre.- El ministro del Exterior de Austria, Sebastian Kurz, de 31 años, anunció que su Partido Popular ha ganado las elecciones nacionales del domingo, triunfo que lo convertirá en el jefe de gobierno más joven de Europa y marca un viraje del país hacia la derecha.

Kurz proclamó la victoria debido a la cómoda ventaja que el Partido Popular obtenía según los resultados difundidos por el Ministerio del Interior cuando estaban contados casi todos los sufragios.

Fue una “victoria histórica”, dijo Kurz, quien destacó que la fuerza política que él encabeza se impuso a sus contrincantes socialdemócratas apenas por segunda ocasión desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

“Hoy no es el día del triunfo sobre otros, sino nuestra oportunidad de un verdadero cambio en este país”, declaró el ministro ante simpatizantes alborozados por el resultado.

Todavía faltan por contar más de 800.000 votos a distancia y otros depositados por electores en distritos que no son los suyos. El escrutinio de estos sufragios concluirá a media semana.

Sin embargo, los votos contados hasta el momento muestran que Austria, donde las políticas moderadas han sido la norma durante décadas, tendrá un gobierno con un enfoque más severo hacia la inmigración y los musulmanes, en contraste con el del gobierno actual.

Tanto la fuerza política de Kurz como el Partido de la Libertad, de derecha _el socio más probable para un gobierno de coalición_ tomaron como bandera de campaña la necesidad de imponer controles más estrictos a la inmigración, deportar de manera rápida a solicitantes de asilo a quienes les rechacen sus peticiones y adoptar medidas contra el islamismo radical.

El ministro del Interior, Wolfgang Sobotka, dijo que el Partido Popular captó 31,4% de los votos, un aumento de 7% sobre las elecciones de 2013. Kurz consideró este avance como el mayor en la historia del partido.

El Partido Socialdemócrata de Austria, que forma parte del gobierno de coalición con el Partido Popular, logró el 26,7%, mientras que el Partido de la Libertad, 27,4%.

Los resultados dejan entrever que las propuestas de adoptar políticas más estrictas sobre inmigración influyeron más entre los electores que las de igualdad social de los socialdemócratas.

En un reconocimiento del triunfo de Kurz, el canciller socialdemócrata Christian Kern afirmó que los resultados reflejaban “un giro a la derecha”.

Los socialdemócratas fueron perjudicados por señalamientos de que hicieron campaña sucia después de que el asesor político israelí Tal Silberstein, contratado por el partido, abrió páginas en Facebook en las que ridiculizaba a Kurz e insinuaba que el joven ministro era antisemita.