La llegada del 2019 nos avisa que casi estamos terminando la segunda década del glorioso siglo XXI, el que se caracteriza por la preponderancia y dominio de la tecnología, la cual ha cambiado muchos hábitos de la humanidad masivamente.

Vale decir, estamos en una era de colonización tecnológica, dependiente e invasiva.

Sin embargo, pese a esos avances tecnológicos todavía nuestro mundo no ha logrado entenderse mejor, como tampoco ha encontrado soluciones o descubrimientos para disminuir el sufrimiento humano, como las epidemias y enfermedades terminales, la concentración de poder y riqueza de grupos privilegiados en muchos países del mundo a base de la pobreza y mal vivir de su gente, el terrorismo de mentalidades anti humanas y hostiles en todas sus manifestaciones y la preservación de la naturaleza para un mejor medio ambiente.

Comencemos este 2019 reflexionando sobre todos nuestros retos individuales, de la familia y colectivos, propiciando los cambios que nos hacen falta para mejorar.

Hagamos nuestros aportes para una mejor convivencia basado en el amor, el respeto, dedicación y compasión comenzando por el núcleo más importante de toda sociedad, la familia, es ahí donde comienza la forjarse el buen ser humano y ciudadano.

Hagamos de los 365 días del 2019 un año venturoso, manos a la obra, claro que se puede!