San Juan, PR, 9 de Julio.- La Comunidad del Caribe (Caricom) expresó hoy su “profunda preocupación” por la violencia desatada en Haití.

Las protestas violentas que se suceden en Haití durante los tres últimos días alcanzaron la ciudad de Malpasse (sureste), fronteriza con República Dominicana, donde fueron incendiadas las oficinas aduaneras, mientras se registran asaltos en Cabo Haitiano (norte) y Les Cayes (sur).

La violencia callejera se desató el viernes pasado en Puerto Príncipe cuando el Gobierno anunció que al día siguiente entraría en vigor un fuerte incremento del precio de los combustibles, como parte del paquete de ajustes que firmó en febrero último con el Fondo Monetario Internacional.

Sindicatos de transportistas haitianos han convocado una huelga general para hoy y mañana martes, según dieron a conocer a través de distintas fuentes.

En un comunicado, el presidente de la Caricom, Andrew Holness, en nombre de los miembros, agregó que dicho organismo “deplora la perdida de vidas, propiedades y ataques contra infraestructuras” e hizo un llamamiento a la “contención” y a que se “ponga fin a las protestas y la violencia”.

“Los temas que han desencadenado las mismas sólo pueden ser solucionados en un ambiente de calma, por lo que en ese sentido, la Comunidad del Caribe da la bienvenida a acciones tendentes a apaciguar la situación”.

Por último, subrayó que la comunidad desea que se vuelva “lo antes posible” a la normalidad y, mientras tanto, da la bienvenida al apoyo de las Naciones Unidas para “seguir la situación de cerca”. EFE

Huelga de transporte paraliza Haití tras disturbios

PUERTO PRÍNCIPE, 9 de julio.- Una huelga de transporte paralizaba el lunes las calles de Puerto Príncipe luego de los violentos disturbios del fin de semana en protesta por un fallido intento de aumentar los precios de los combustibles.

El secretario de Seguridad Pública de Haití, Ronsard Saint Cyr, llamó a la población a retomar sus actividades y abrir sus negocios.

Por las calles de Puerto Príncipe circulaban unos pocos vehículos y algunas motociclistas debido a la huelga de dos días de los transportistas.

Las gasolineras y la mayoría de los negocios, bancos, mercados, oficinas públicas e incluso el hospital de la zona residencial de Petion Ville permanecían cerrados desde el fin de semana.

La huelga de dos días convocada por los gremios del transporte se produce luego de los violentos disturbios registrados el fin de semana contra el anuncio del gobierno de que incrementaría a partir del 7 de julio entre 38% y 51% las tarifas de los combustibles. En el marco de las protestas murieron siete personas.

Aunque el primer ministro Jack Guy Lafontant revocó el sábado el incremento, los transportistas piden la renuncia del funcionario y algunos demandan la dimisión del presidente Jovenel Moïse.

El incremento de los combustibles formaba parte de un paquete de medidas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional, que incluía mejorar la recaudación de impuestos para fortalecer la economía del país más pobre de América.

Como parte de las protestas contra el intento de aumentar los hidrocarburos, decenas de hombres encapuchados bloquearon las calles de la capital y otras localidades con barricadas y atacaron decenas de comercios, incendiaron varios inmuebles y un número no cuantificado de vehículos.

Tras los disturbios que concluyeron la noche del sábado cientos de personas saquearon la víspera los supermercados que habían sido atacados el día anterior.

Personal del gobierno limpiaba el lunes las calles para retirar los escombros y barricadas que habían colocados los manifestantes.

Gary Bodeau, presidente de la Cámara de Diputados, pidió el lunes en un comunicado una reunión de urgencia de los tres poderes del Estado “para restablecer la confianza del pueblo” y exigió una interpelación del primer ministro a fin de que explique la situación del país.

Ni el presidente Moïse ni el primer ministro Lafontant han hecho comentarios sobre los reclamos.AP