Xi Jinping, Presidente de China

BEIJING, CHINA, 11 de noviembre.- China autorizará a las empresas extranjeras a controlar bancos y otras entidades financieras, anunció este viernes Pekín, poco después de la visita del presidente estadounidense, Donald Trump.

Las restricciones drásticas que enmarcan el sector financiero chino son muy criticadas por Bruselas y Washington.

Trump, que ha hecho del déficit comercial estadounidense uno de los principales ataques contra China, pidió justamente el jueves en Pekín, en una reunión con su homólogo Xi Jinping, proponer unas condiciones “más equitativas” a las empresas estadounidenses.

El viceministro chino de Finanzas, Zhu Guangyao, anunció este viernes una amplia flexibilización del sector financiero, resultado de un “consenso” obtenido la víspera.
A partir de ahora, las compañías extranjeras podrán controlar hasta el 51% de las coempresas activas en China en el sector de la correduría, la gestión de activos o el negocio de contratos futuros, contra una participación máxima actual del 49%, precisó Zhu.

Este límite será suprimido en tres años, agregó. En el ámbito de los seguros de vida, este umbral se ampliará al 51% dentro de tres años.

Además, los reglamentos que impiden hoy en día a los accionistas extranjeros poseer participaciones mayoritarias en los bancos “serán suprimidos”, insistió el viceministro, sin precisar ningún plazo.
Por el momento, un inversor extranjero no puede poseer más del 20% del capital de un banco o un establecimiento bancario no puede tener en total más de una cuarta parte de su capital en manos extranjeras.

Como consecuencia de ello, los bancos extranjeros que quieran implantarse en el gigantesco mercado chino están condenados a tener un papel muy marginal: su parte de mercado estaba estimada en solo un 1,38% a finales de 2015, frente a un 2,2% en 2008, según la cámara de comercio europea en Pekín.
Mientras que, en sentido contrario, las firmas financieras chinas (Haitong, ICBC, Anbang…) acumulan en el plano internacional tomas de participación e inversiones en las finanzas y las aseguradoras, especialmente en Europa, se quejó la cámara en septiembre.

– “Hito histórico” –

El anuncio de este viernes podría cambiar la situación, aunque los expertos se muestran prudentes respecto a su puesta en marcha y a los márgenes de maniobra reales que tendrán los grupos extranjeros.

“Estoy impaciente por ver los detalles, ya que la apertura del sector financiero podría mejorar de forma drástica la asignación de recursos financieros en China”, asegura William Zarit, presidente de la cámara de comercio estadounidense en el país.

“Estas restricciones, como muchas otras que quedan por suprimir, entorpecen la actividad económica desde hace mucho tiempo”, declaró a la AFP.

Se trata de un “hito histórico en el progreso de China para abrir la economía”, consideró por su parte Larry Hu, analista de Macquarie citado por Bloomberg.

Otra señal de las buenas intenciones por parte de Pekín es que China va “gradualmente, y a ritmo adecuado, a reducir los derechos de aduana” para las importaciones de automóviles, prometió Zhu Guangyao, sin dar más detalles.

Se trata de otro sector sometido a una estrictas restricciones, ya que los constructores europeos están obligados a crear en China coempresas que no pueden controlar.

Asimismo, el viceprimer ministro Wang Yang recordó este viernes, en el oficial Diario del Pueblo, que las empresas extranjeras no tienen que estar obligadas a compartir sus secretos tecnológicos para tener acceso al mercado chino, una reiterada acusación de Washington, que abrió recientemente una investigación sobre este tema.

En estos últimos años, el régimen comunista ya había dado algunos pasos para abrir sus mercados financieros.

Lanzó, por ejemplo, dos plataformas de transacción que conectan las bolsas de Shanghái y Shenzhen, aisladas del exterior, con la de Hong Kong, abierta a nivel internacional.