Quizás seas asidua consumidora de uno de estos alimentos, o de los tres juntos. Te contamos si el chocolate, el vino o el café pueden contribuir a mejorar la salud cardíaca, y a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

La verdad sobre el chocolate

El chocolate (amargo), sería beneficioso para el corazón, como sugirió un estudio publicado en 2013 en la revista científica The FASEB Journal, y reseñado por el sitio Medical News Today. Se les dio a la mitad de los participantes chocolate rico en flavonoides (antioxidantes presentes en la planta del cacao), y a la otra mitad, un chocolate amargo regular. Al finalizar el estudio, ambos grupos reportaron un menor riesgo de aterosclerosis (endurecimiento y engrosamiento de las arterias).

Otro estudio, publicado en 2011 en la revista científica Journal of the American College of Cardiology, también habría asociado el mayor consumo de este delicioso dulce con menores riesgos de sufrir un paro cardíaco.

Los mitos del vino tinto, desterrados

Las bondades del chocolate no se trasladarían al vino. Si bien se ha sugerido en varias oportunidades que su consumo sería beneficioso, los datos de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) no respaldan esta creencia. Según la institución, la conexión que suele establecerse entre la copa de vino y la salud coronaria, estaría relacionada con otros componentes del vino, como los flavonoides (mencionados cuando hablamos del chocolate) y otros antioxidantes, pero no con el alcohol en sí. Es más, el menor riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares o de padecer un ataque cardíaco, tendría que ver con el estilo de vida de las personas (actividad física, y alto contenido de fibra vegetal en la alimentación), y no con la ingesta de alcohol. La AHA es contundente al respecto: no recomienda vino, ni otro tipo de alcohol, para gozar de estos supuestos beneficios.

Corazón y café

El consumo moderado y regular de esta humeante y oscura bebida, podría ayudar a reducir el riesgo de aterosclerosis coronaria, como indicó un estudio publicado en marzo de este año en la revista científica Heart. En el mismo, los participantes que bebían hasta dos tazas de café por día, eran menos susceptibles a presentar depósitos de calcio en sus arterias coronarias, que quienes bebían menos café, o nada. Igualmente, Victoria Taylor, de la Fundación Británica del Corazón, advirtió en el sitio de la señal BBC: “Debemos tener cuidado al generalizar estos resultados, ya que están basados en la población de Corea del Sur, que tiene una dieta y un estilo de vida diferentes de los de la gente que vive en el Reino Unido”.

De cualquier forma, consulta siempre a un experto en salud antes de implementar cambios en tu alimentación.