SANTO DOMINGO, 16 de julio.- Como la mejor forma de emular el movimiendo independentista La Trinitaria, miles de manifestantes inundaron el domingo las calles de la capital de República Dominicana en la mayor demostración de enojo contra la corrupción en décadas, tras un caso de sobornos que involucra a altos funcionarios de Gobierno.

Los manifestantes del Coletivo Marcha Verde, mayormente jóvenes y vestidos de verde -el color emblemático del movimiento ambientalista local-, desbordaron una ancha avenida del centro de Santo Domingo agitando banderas nacionales y cantando consignas a favor de la renuncia del presidente y otros funcionarios.

La protesta fue la más grande de las siete convocadas desde enero y que siguieron a una investigación que reveló que ejecutivos de la constructora brasileña Odebrecht pagó 92 millones de dólares en sobornos a funcionarios gubernamentales dominicanos.

“La gente no tiene recurso legal, no tenemos nadie que nos represente. Pero el Gobierno no puede reprimirlas”, dijo en referencia a las marchas Iván Veloz Cabral, empresario de 69 años propietario de una pequeña fábrica de ropa deportiva.

Odebrecht ha ofrecido pagar 184 millones de dólares en compensación por los cargos de sobornos, y 14 funcionarios y empresarios han sido acusados en el caso que ha desatado una profunda ira por décadas de presunta corrupción gubernamental.

Temístocles Montas, un aliado cercano del presidente Danilo Medina, y Víctor Díaz Rúa, tesorero del partido oficialista, han sido encarcelados y otras seis personas están bajo arresto domiciliario esperando ir a juicio. Los restantes acusados están libres bajo fianza.

Montas, quien niega haber cometido algún ilícito, renunció al cargo de ministro de Comercio tras ser acusado.

Los organizadores dijeron que dominicanos marcharon también en el extranjero, en ciudades como Miami, Nueva York y Madrid, como parte de la llamada “Marcha Verde”, un movimiento que ha llevado adelante demostraciones de protestas desde enero, 2017 con peticiones puntuales contra la corrupción e impunidad, entre otros males que reclaman.