SANTO DOMINGO, 2 de diciembre.- Maridalia Sinfónica fue por mucho, un acontecimiento artístico/navideño que sobresale por la consistencia de los talentos de la mejor vocalista del país dirigida por el mejor maestro sinfónico con que contamos: José Antonio Molina, a lo que se suma la perfección del Coro Koribe (del Ministerio de Cultura y una de las expresiones corales de mayor excelencia) para cerrar con un Johnny Ventura que nunca debió haber anunciado, hace nueve años, que se retiraba.

La gala de Navidad fue disfrutada por miles de personas que se congregaron anoche, tras ser convocadas por  por el Listín Diario, la Alcaldía de Santo Domingo y con apoyo de Altice, Excel Puesto de Bolsa y Mejía Arcalá.

El concierto

Maridalia Sinfónica se inició con   la entrada de  una Maridalia que no podía ocultar su alegría, al recibir ese aplauso, mensaje en clave del público, indicándole cuánto es amada.

Desde el podium de director José Antonio Molina, más discretamente, también sonreía. El conocía al detalle la carga artística que estaba por llegar.

El repertorio, estuvo integrado, entre otras, por las piezas: El mundo está lleno de gente, Nuestro amor, Olas y arenas, Te ofrezco, Para Quererte, Ave María (de Franz Schubert), Venid y Adoremos (Villancico en francés), Popurrí de villancicos con Coro Koribe, Volvió Juanita, “Oh Holly Night”, Alegre Vengo, Cascabel, lindo cascabel, Santiago en coche y Mosaico de Merengues de Julio Alberto Hernández, su abuelo. (“Anoche soñé” y “Desiderio Arias”).

Johnny Ventura sorprendió a todos al entrar para hacer Yo traigo la Salsa para tu Lechón y luego cerrar con Maridalia haciendo Por amor.

Para cerrar el espectáculo, la Filarmónica Molina y el Coro Koribe, hicieron Aleluya, Leonard Cohen.

Previo a la parte vocalizada por Maridalia, el concierto comenzó dejando que esta presentara su carta credencial, la obertura “Yaya”, escrita por José Antonio  Molina, una mixtura entre lo clásico y lo popular, los tonos nobles de los instrumentos con el ritmo de la güira  y los cueros del merengue.

A partir de esas dos piezas, el encanto y la magia ya eran un lazo firme desde el escenario hasta la última fila del último asistente, allá lejos. Te ofrezco fue cantado con un solo se saxofón de Sandy Gabriel, que fue muy aplaudido como instrumentista.

Maridalia Sinfónica fue un espectáculo que elevó como arte público la música clásica y popular al nivel de una Plaza España llena de gente que presenció y disfrutó gratis del acontecimiento.