MIAMI, FLORIDA.- El Presidente Danilo Medina a través de Gustavo Montalvo, Ministro de la Presidencia han puesto su “mira” en el crecimiento de las Cooperativas de Ahorro y Crédito en la  Programa de Movilización de Recursos implementado con ayuda del USAID desde finales de los ’80 se han desarrollado significativamente para beneficio de sus afiliados, y ahora buscan traspasarlas al sistema financiero regulado por el Banco Central y por consiguiente desnaturalizarlas.

Las cooperativas son instituciones reguladas por la Ley 127-64 y supervisadas por el gubernamental Instituto de desarrollo y Crédito Cooperativo (IDECOOP) para generar el incentivo del ahorro en los dominicanos bajo los 7 Principios básicos del Cooperativismo:

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1) Adhesión voluntaria y abierta.

2) Gestión democrática por parte de los asociados.

3) Participación económica de los asociados.

4) Autonomía e independencia.

5) Educación, formación e información.

6) Cooperación entre cooperativas.

7) Igualdad y preocupación por la comunidad.

Las cooperativas han sido esa ventana de ayuda y cooperación para los pobres y ahorristas dominicanos de todas las clases sociales que se han afiliado al sistema, de aquellos que en la mayoría de los casos no tienen oportunidades de accesar el sistema financiero nacional por las altas tasas de interés en los prestamos y las condiciones que exigen los bancos o asociaciones bancarias. Mientras que las cooperativas le brinda a todos sus asociados el derecho de oportunidades financieras que van desde cubrir necesidades familiares hasta financiamiento para  pequeños y medianos comerciantes que mediante el crédito o palanca financiera los asociados pueden conseguir con tasas de interés razonables, equitativas y con facilidades de pago.

La gran ventaja para el cooperativista es que al mismo tiempo de ser cliente se convierte también en dueño de la empresa cooperativa, puesto que los beneficios de las operaciones financieras anuales se reparten entre los socios basados en patrocinio de los servicios. Mientras que en los bancos, los beneficios de las operaciones anuales se reparten directamente a los accionistas o propietarios del negocio bancario. La naturaleza de las cooperativas es prestar servicios a sus miembros, el objetivo de los bancos es ganar dinero mediante gestiones financieras.

En su aclaración pública de este lunes, el Banco Central de RD destaca que “el total de activos del sector cooperativo se estima en RD$117,000.00 millones a 2017, que representan alrededor del 7% de los activos del sistema financiero nacional casi similar a la ponderación del 9.9% que representan las Asociaciones de Ahorros y Préstamos, superior al 3.7% de los Bancos de Ahorro y Crédito y al 0.23% de las Corporaciones de Crédito”.

En ese crecimiento no ha habido inversiones de los recursos del Estado Dominicano ni mucho menos del sector bancario privado, sino que sido de los ahorros de los ciudadanos creyentes en un sistema justo y con equidad que aunando esfuerzos han comprendido que la unidad bajo el sistema cooperatisita lleva al progreso. La ley 127-64 las regula.

Si en verdad el gobierno de Danilo Medina esta interesado en regular toda la actividad financiera del país, el sistema de las BANCAS DE APUESTAS es una de las que debiera poner en su “mira” con regulaciones estrictas y que mueve sumas multimillonarias a diario. Las Bancas de Apuestas son ya una preocupación coletiva por su proliferación descontrolada.

Las bancas se han multiplicado en miles en la geografía nacional y debieran estar prioritariamente en los objetivos de regulación plena y bajo el control de la Junta Monetaria y del Banco Central,  promueven el vicio en la sociedad y no es una actividad positiva para los ciudadanos ni mucho menos para las comunidades, comparado con  el ejemplo y lo que aportan las Cooperativas en la República Dominicana.

Las cooperativas son en muchos casos, la única fuente de acceso financiero de los pobres y vulnerables de la República Dominicana bajo el espíritu del asociación y ahorro. Ojala la administración de Danilo Medina no insista en desnaturalizar lo que tanto esfuerzo le ha costado alcanzar al cooperativista dominicano.