Ministro de Defensa y mandos militares asi como Máximo William Muñóz Delgado, director general de Migración

Santo Domingo, 5 de noviembre.- El colectivo dominicano Marcha Verde denunció hoy “la inmensa estructura” de corrupción política y militar que a diario, afirmó, convierte a la frontera entre República Dominicana y Haití “en una puerta abierta” a delitos como el narcotráfico, al contrabando de armas y la inmigración ilegal.

Marcha Verde, que surgió a principios de este año tras revelarse los sobornos pagados en el país por la constructora brasileña Odebrecht, aseguró que “las mafias de políticos, funcionarios y militares” operan impunemente en la frontera “con el conocimiento y el respaldo directo o indirecto de las más altas instancias del Gobierno del presidente Danilo Medina”.

El colectivo hizo sus declaraciones en un manifiesto leído en las marchas simultáneas celebradas hoy en Mao (noroeste) y San Cristóbal (sur).

Haití y República Dominicana comparten una frontera de casi 400 kilómetros, donde son frecuentes las denuncias de tráfico de personas y contrabando de armas y animales.

Por otro lado, Marcha Verde exigió una investigación independiente “del enriquecimiento” del exministro de Industria y Comercio Temístocles Montás, y del senador Tommy Galán, oriundos de San Cristóbal, por considerar que los mismos “forman parte del entramado de corrupción e impunidad del caso Odebrecht”.

Ambos, dirigentes del oficialista Partido de la Liberación Dominicana, están imputados por el caso Odebrecht y se encuentran en libertad condicional a la espera de juicio, al igual que los otros doce procesados por el caso.

La constructora brasileña aseguró haber pagado en República Dominicana 92 millones de dólares por concepto de sobornos entre 2001 y 2014 para acceder a obras públicas en el país. EFE