Nos imaginamos que la sociedad en general en el país como nosotros en la diáspora y peor el Papa Francisco y demás autoridades de la iglesia dominicana, todos en conjunto, estamos más que en un estado de “shock” por las denuncias de abuso a menores que se le indilgan al Nuncio Apostólico de la Santa Sede en la República Dominicana Josef Wesolowski, y que como ha confirmado públicamente en medios de comunicación Monseñor Agripino Núñez Collado fuera enviado en un informe por el Cardenal López Rodríguez.

El Nuncio Josef Wesolowski fué destituido por el Papa el 21 de Agosto pasado, quien ordenó una investigación inmediatamente.

Creemos que las autoridades dominicanas deben no dejar esa investigación en manos de El Vaticano solamente, sino que, tanto el Procurador General y los Fiscales correspondientes del país deben asumir su rol de protectores a los menores que pudieron ser abusados de acuerdo a las denuncias e informe tal como se ha revelado.

Es moral, es humano, es un deber ciudadano y un compromiso legal de las autoridades competentes llegar a la verdad en el caso, caiga quien caiga!