Nikki Haley, embajadora de EE.UU ante la ONU

WASHINGTON, 25 de diciembre.- Desde mayo y reiteradamente la semana pasada, el Presidente de EE.UU Donald Trump advirtió con recortar los fondos a países que apoyaran la resolución de la ONU rechazando la decisión estadounidense de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.

Hoy, de acuerdo a las declaraciones de la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, en un comunicado, esta reducción de US$285 millones en el presupuesto de la ONU para el 2018-2019, se debió a presiones del país norteamericano y podría ser la primera acción concreta en contra del rechazo que generó su decisión sobre Jerusalén.

La Asamblea General aprobó un presupuesto de 5 mil 396 millones de dólares para el ejercicio 2018-2019, ligeramente por debajo de los 5 mil 400 millones que solicitaba el secretario general de la ONU Antonio Guterres.

Estados Unidos es el mayor contribuyente al presupuesto de la ONU, proveyendo el 22% del presupuesto básico, seguido de Japón, que aporta un 9,6% y China, con un 7,9%.

Se supone que los aportes nacionales de los 193 países miembros se basan en el Producto Interno Bruto (PIB) de cada país y sus ingresos per capita.

Haley señaló en un comunicado que la “ineficiencia y el gasto excesivo” de la organización era “bien conocido”.

La embajadora dijo que en las negociaciones por el presupuesto se obtuvieron varios “éxitos” con recortes y reducciones financieras en la “excesiva gestión y en las funciones de apoyo”.

 Antonio Guterrez, Secretario General de la ONU

“Esta histórica reducción de gastos –sumada a otros muchos movimientos para hacer una ONU más eficiente y responsable– es un gran paso en la dirección correcta”, añadió.

El presupuesto operativo de la ONU está separado del presupuesto de las operaciones de paz, que fue recortado este año en 600 millones de dólares por la administración del presidente Donald Trump.

La presión para recortar profundamente los gastos se produce en momentos en que Guterres está tratando de buscar apoyo para sus planes de reformas de la burocracia de la ONU.

La propuesta de presupuesto de Guterres era de 200 millones de dólares menos que la del bienio 2016-2017.

Durante una reunión al margen de la Asamblea General anual de la ONU en septiembre, Trump advirtió que la ONU había fallado en alcanzar su “pleno potencial debido a la burocracia y la mala gestión”.