WASHINGTON — Estados Unidos se está sumando a una pelea contra China en la Organización Mundial de Comercio, medida que probablemente va intensificar las tensiones entre Washington y Beijing.

Estados Unidos está apoyando a la Unión Europea en una disputa sobre el estatus de China en la OMC, que regula las disputas sobre comercio.

La UE y Estados Unidos sostienen que el gobierno comunista chino sigue interfiriendo tan fuertemente en el comercio de China que este país sigue siendo una economía que “no es mercado”. Ese término facilita que gane casos antidumping en contra de China por presuntamente vender productos a precios injustamente bajos.

China sostiene que fue elevado automáticamente al estatus de economía de “mercado” el 11 de diciembre del 2016, decimoquinto aniversario de la fecha que se sumó a la OMC. Ha presentado un caso en contra de la UE para sustentar su caso. Estados Unidos se sumó a la postura de la UE en documentos presentados el 2 de noviembre, que fueron hechos públicos el jueves.

“Los chinos están convencidos de que se les prometió “que se les elevaría el estatus” incondicionalmente”, dijo David Dollar, extesorero estadounidense y funcionario del Banco Mundial que ahora es becario sénior de la Brookings Institution.

Pero Estados Unidos y la UE están decepcionados de que los chinos no han hecho más para abrir su economía a inversión y productos extranjeros desde que se unió a la OMC. Por ejemplo, se suponía que China “debería de haber abierto su sector financiero”, dijo Dollar. “Pero ha enmarañado eso con todo tipo de regulaciones internas que hacen imposible las operaciones de empresas extranjeras”.

El presidente Donald Trump ha criticado a China varias veces por políticas comerciales abusivas, que él dice son responsables del gran déficit comercial que Estados Unidos tiene en bienes con el país asiático: 347.000 millones el año pasado, que supera por mucho la brecha comercial que Estados Unidos tiene con cualquier país.