Es imponderable el Mar Caribe que rodea a todas las Antillas, las Menores y las Mayores, pero Marcos Antonio Ramos se lo ha metido en un bolsillo con su nuevo libro, que se presentó en la Casa Bacardí del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos (ICCAS), El Caribe, siempre el Caribe y otros ensayos antillanos. Carlos Alberto Montaner, Horacio Aguirre, Daisy Valls y Roberto Guzmán ocuparon la mesa directiva.

Publicado por la Academia Norteamericana de la Lengua Española, este libro describe datos históricos y culturales sobre la población, personajes y acontecimientos de la región. Dos eruditos antecedieron las palabras de Ramos. El lexicólogo Roberto Guzmán se dedicó a hablar del “hombre”, en un tono tan elogioso que ruborizó al escritor y maestro.

“Roberto me elogió más que mi abuela”, comentó luego Ramos.

Don Tony, como le llamaba Guzmán, ha destacado su generosidad con su tiempo y sus relaciones, su sensibilidad humana, su hermosa existencia entre nosotros. Le llamó antillanista ejemplar, de numen privilegiado. La pasión de su vida es las Antillas, comentó. Y vive para crear y dispensar amor y ayuda y desarrollar, además, su gran cultura enciclopédica.

Por otra parte, la poeta y editora Daisy Valls resumió el libro de 11 ensayos. “La definición del concepto de cultura caribeña implica el conjunto de naciones de composición multilingüe, transculturadas y sincréticas, con desigualdades desde el punto de vista social y económico. Puede decirse que en el Caribe, de isla a isla y sin dejar fuera las aguas que separan a estas y hasta las tierras continentales que también lo conforman, existe una relación propiciatoria y de diálogo, a veces subyacente, que las identifica como una unidad”, expresó Valls.

Mezcla de las culturas europeas y las indígenas y africanas, aun así conforman una identidad cultural, dijo Valls, resumiendo el libro del historiador Ramos. Entre sus comentarios estuvo el anotar que “un escritor nuestro, como Alejo Carpentier, descubre el sustrato histórico que da base a su teoría de lo real maravilloso en el Haití cargado de estupendas fabulaciones y de historia”.

El propio Ramos dijo que ninguna historia es decisiva porque las investigaciones históricas no son permanentes y que él se inspiraba en la Biografía del Caribe, de ese gran historiador colombiano Germán Arciniegas. Aunque la mayoría de los estudiosos prefieren usar el nombre Caribe para describir la zona, él se cuenta entre los que querrían que nos llamaran antillanos. Incluso se le ha llamado la Cuenca del Caribe. Marcó de ahí en adelante todos los aciertos y errores de algunos historiadores que le precedieron. Vea la presentación completa en este enlace: https://www.youtube.com/watch? v=OuTeUaQMfsw

Fuente: El Nuevo Herald