Muntazer al Zaidi

BAGDAD, Irak, 11 de mayo.- El periodista iraquí que le tiró sus zapatos al presidente de Estados Unidos George W. Bush durante una rueda de prensa hace diez años se presenta como candidato al parlamento, haciendo campaña contra la corrupción y el sectarismo que ha plagado el país.

El corresponsal de televisión, Muntazer al Zaidi, se hizo famoso en toda Irak y en Oriente Media por tirar sus zapatos al entonces presidente Bush durante una rueda de prensa en Bagdad en 2008 gritando: “¡Esto es un beso de despedida de parte del pueblo iraquí, miserable!”

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Bush se agachó dos veces para evitar que los zapatos le dieran en la cabeza. Zaidi cumplió seis meses de prisión por atacar a un líder invitado.

Actualmente, Zaidi se presenta al parlamento como miembro del movimiento revolucionario del clérigo chií Moqtada al Sadr, cuya milicia libró una violenta campaña contra el ejército estadounidense durante la ocupación de Irak, pero que se ha redefinido a sí mismo recientemente contrario al sectarismo militante.

Sadr y sus seguidores argumentan que los partidos sectarios y étnicos que representan a los chiíes, sunníes y kurdos, que imperan desde la caída de Sadam Husein en 2003, han abusado de su poder y saqueado el país. Los seguidores de Sadr han creado una alianza poco probable con los comunistas y otros grupos seculares.

“El principal propósito y la razón detrás de mi nombramiento es deshacernos de los corruptos y expulsarlos de nuestro país”, dijo Zaidi a Reuters en una entrevista.

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“Yo era periodista cuando le tiré un zapato a Bush. Antes de aquello era, y sigo siendo, contrario a la invasión y a la corrupción. Pero los corruptos no escuchan a la gente que exige que renuncien a la corrupción, así que decidí entrar en política”.

Zaidi dijo que había omitido cualquier cartel o imagen del incidente del zapato que lo hizo famoso.

“Me negué a que se usara cualquier imagen de mí sobre aquel incidente para mi campaña electoral. Confío en el presente, en lo que puedo aportar a los iraquíes. No quiero un (voto) emocional, quiero que la gente se convenza (de mis políticas)”, dijo.

El tiro de los zapatos dividió la opinión de Irak en aquel momento. Algunos lo veían como una defensa del país, otros como un gesto contrario a la dignidad iraquí. Reuters