SEUL, Corea del Sur.- El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, viajó a la tensa franja que separa a Corea del Norte y Corea del Sur y, a pocos metros de sus rivales, advirtió a Pyongyang en contra de probar a Washington y Seúl con sus ambiciones nucleares.

Pence hizo una visita no anunciada a la Zona Desmilitarizada al inicio de su gira de 10 días por Asia, en una demostración de fuerza de Estados Unidos que permitió al vicepresidente observar a los soldados norcoreanos desde lejos y mirar directamente al otro lado de la frontera, delimitada por alambre de espino.

Mientras Pence, vestido con una cazadora bomber marrón, era informado cerca de la línea de demarcación militar, dos soldados norcoreanos lo observaban en la distancia y uno de ellos tomó fotos del visitante estadounidense.

Pese a lanzar estas advertencias y señalar que “todas las opciones están sobre la mesa” para poner fin a los desafíos de Pyongyang, Pence subrayó que la prioridad estadounidense es encontrar una solución “pacífica” a la situación.

La gira asiática de Pence, que continuará en Japón y posteriormente en otros dos países, se produce al tiempo que Corea del Norte ha elevado el tono de su retórica belicista y ha vuelto a exhibir musculatura militar con motivo de la celebración del 105 aniversario del fundador del país Kim Il-sung.