NUEVA YORK, 21 de noviembre.- El famoso desfile del Día de Acción de Gracias de Nueva York está programado a llevarse a cabo en medio de gélidas temperaturas y fuertes vientos que podrían derribar los enormes globos con forma de personajes, lo que ha provocado caos y lesiones en el pasado cuando las ráfagas los han sacado de su ruta.

El departamento de policía monitorea los niveles de viento a lo largo de la ruta de 3,22 kilómetros (2,5 millas) del desfile y ordenará que los 16 globos con helio vuelen a una altitud menor o sean retirados por completo en caso de que los vientos alcancen velocidades peligrosas.

La ciudad de Nueva York emitió una alerta de clima extremadamente frío para el viernes y pidió a todas las personas que vayan a asistir a utilizar gorros, bufandas y más de una capa de ropa en el exterior, además de cubrir las puntas de los dedos, las orejas y nariz.

“Prepárense para un increíble desfile, pero abríguense con todo lo que tengan en casa, pónganse todos los guantes, bufandas, y calentadores que puedan encontrar, los van a necesitar mañana”, dijo el alcalde Bill de Blasio a la multitud reunida para ver cómo se inflaban los globos que participarán en el desfile. “Quiero decirles a todos que estén listos para disfrutarlo, pero entiendan que va a hacer mucho, mucho frío”.

El Servicio Nacional de Meteorología proyecta temperaturas de menos 3,9 a 6,7 grados Celsius y vientos sostenidos de hasta 32,2 kilómetros por hora (20 mph), con ráfagas de hasta 48,3 km/h (30 mph).

Los personajes representativos que vuelan entre los rascacielos de Manhattan tendrán que aterrizar si los vientos sostenidos rebasan los 37 km/h (23 mph) y las ráfagas superan los 54,7 km/h (34 mph), de acuerdo con las reglas implementadas por la ciudad después de que el globo de “Cat in the Hat” voló hacia una luminaria cerca de Central Park causando lesiones graves a una mujer.

La policía de Nueva York tendrá a miles de agentes a lo largo de la ruta, incluidos equipos antiterrorismo con armas de alto calibre, agentes no uniformados mezclados con la multitud y un nuevo escuadrón de perros entrenados para detectar explosivos a varios metros de distancia. AP