SANTO DOMINGO, 29 de enero.- Las estafas cometidas por negocios establecidos como “financieras” en la República Dominicana alarman a los dominicanos y extranjeros.

El representante legal de un inversionista italiano estafado por la intervenida financiera Belgar denunció ayer que existe una “falta de acción” de parte de la Fiscalía del Distrito Nacional para apresar al principal autor del fraude por alrededor de 500 millones de pesos, cometido en la entidad no regulada por la Superintendencia de Bancos.

El abogado Alejandro Tejada deploró en la audiencia del Cuarto Tribunal Colegiado del Distrito Nacional que a tres años de que el Ministerio Público interviniera esa financiera por estafar a cientos de ahorristas, sus principales ejecutivos no hayan sido apresados.

El jurista dijo que “el principal cabecilla de esa estafa millonaria es Manuel Emilio Beltré Mesa, quien es el jefe de la financiera Belgar, en la cual un cliente mío fue estafado con seis millones de pesos, todavía está en libertad y andando por las calles de la capital como si nada”.

También una hija del mismo, que fungía como encargada del departamento legal de Belgar, y que a su juicio participó en el entramado del fraude, no ha sido arrestada.

“Hay una falta de acción de la autoridad, porque ese señor anda haciendo los mismos negocios en la ciudad y se pasea de una manera abierta sin que las autoridades hagan el esfuerzo por su arresto”, expresó.

Reconoció que la pasada fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reinoso, puso empeño por someter a todos los imputados, pero que en esta gestión ha cesado la persecución contra el dueño de la financiera.

Hoy continuó en el Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional la audiencia preliminar a Marcos Manuel Beltré García, hijo del dueño de Inmobiliaria Belgar, y el único que está preso por el caso.
El 25 de julio de 2016, la Fiscalía del Distrito Nacional y la Superintendencia de Bancos intervinieron la sede principal y doce sucursales de la Financiera e Inmobiliaria Belgar.

El imputado es acusado de estafa, violación a la Ley Monetaria y Financiera, asociación de malhechores y uso de documentos falsos. Los imputados no estarín apresados, lo que significa una burla ante los ahorristas que perdieron sus inversiones.

Las doce sucursales estaban ubicadas en los Girasoles, Los Ríos, Los Alcarrizos, Guaricanos, Villa Mella, Los Frailes, Herrera, Barrio Los Ángeles, Autopista Duarte, Los Mameyes, carretera Mendoza y Sabana Perdida.