NEW YORK, 10 de Junio.- Todo está listo para el desfile puertorriqueño que se realizará este domingo en Nueva York, pero la mayoría de los reflectores están centrados en un solo participante, un hombre que pasó 35 años en prisión por su participación en el grupo responsable de ataques con bombas que mataron y mutilaron a decenas en las décadas de 1970 y 1980 en Nueva York.

El llamado Desfile del Día Nacional de Puerto Rico que se celebrará en las calles de Manhattan incluirá la participación de Oscar López Rivera.

Varios patrocinadores empresarios del desfile _entre ellos JetBlue, Goya y AT&T_ se retiraron por la decisión de otorgarle el título honorífico de “Prócer de la Libertad” a López Rivera, de 74 años, exmiembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), un grupo que luchó por la independencia de Puerto Rico.

López Rivera estuvo preso más de 35 años por conspiración sediciosa, hasta que recibió el indulto del presidente demócrata Barack Obama. Quedó en libertad el mes pasado.

La policía, los bomberos y el gobernador Andrew Cuomo se abstendrán de marchar. López Rivera, sin embargo, es un héroe para miles de sus partidarios, entre los cuales se cuenta el arzobispo sudafricano Desmond Tutu.

La semana pasada dijo que asistiría al desfile “no como invitado de honor, sino como humilde puertorriqueño y abuelo”, y que en parte había rechazado el galardón porque dijo que percibía que había demasiada atención en él y no la suficiente en Puerto Rico.

Sin embargo, su decisión no ha calmado a los críticos. Cuomo, por ejemplo, dijo que no se sumaría a un desfile junto a un “terrorista”.

En el centro Oscar López Rivera, considerado independentista y actual prócer de Puerto Rico

La polémica atrapó al alcalde Bill de Blasio, quien durante semanas defendió su decisión de marchar, pero el lunes dijo que se sintió incómodo con el asunto todo el tiempo.

“A veces para hacer algo, es necesario refrenar la lengua en público”, dijo el alcalde esta semana. “Estoy muy feliz de que el señor López Rivera haya declinado recibir el galardón. No creo que debieran habérselo ofrecido”.

El primer desfile fue en 1958, cuando apenas era legal enarbolar la bandera puertorriqueña en Manhattan y cuando esa comunidad sufría una discriminación generalizada. Gradualmente ganó fuerza hasta volverse un espectáculo televisado a nivel nacional, con todo y carrozas, bailarines y un mar de banderas en la Quinta Avenida.

Robert Kennedy marchó una vez. Jennifer López y Ricky Martin han asistido, al igual que Hillary Clinton y el exalcalde Michael Bloomberg. Este año contará con la atleta olímpica estadounidense Laurie Hernández y la leyenda de la salsa Gilberto Santa Rosa.