Donna Brazile

WASHINGTON, 3 de noviembre.- Las revelaciones sobre los manejos internos pre electorales del Partido Demócrata han sorprendido y sacudido las bases políticas del mismo, especialmente porque fue afectado negativamente el entonces canditado Bernie Sanders, oponente de la que fuera candidata Hillary Clinton.

Que el establishment del Partido Demócrata estaba con Hillary Clinton, frente al izquierdista Bernie Sanders, resultaba evidente. Que el apartado de la formación, además, no actuó de forma neutral en la contienda entre ambos precandidatos se supo en el verano de 2016, antes de las elecciones presidenciales, a raíz de las filtraciones de Wikileaks. Pero esta semana, en el avance de un libro de Donna Brazile, expresidenta del Comité Nacional Demócrata (DNC), han trascendido acusaciones más directas: que la campaña de Clinton se hizo con el control del Comité y, con él, del proceso de primarias entre los dos aspirantes. El presidente de EE UU, Donald Trump, rabioso enemigo de Clinton, ha reclamado al FBI que lo investigue a fondo.

Donna Brazile asumió la presidencia interina del DNC a finales de julio de 2016 a causa precisamente de la dimisión de Debbie Wasserman-Schultz, que se vio obligada a renunciar cuando, en medio de la cascada de 19.0000 correos electrónicos del Partido Demócrata hackeados y luego filtrados por parte de Wikileaks, salió a la luz el descarado favoritismo de los líderes de la formación por Clinton. Una vez a los mandos, se encontró con pruebas de un pacto que dejaba en sus manos el control del partido, según relata en el extracto de un libro publicado el jueves en Politico.

“El acuerdo -firmado por Amy Dacey, ex consejera delegada del DNC, y Robby Mook, con copia a Marc Elias- especificaba que a cambio de captar fondos e invertir en el CND, Hillary controlaría las finanzas, la estrategia y todo el dinero captado por el partido. Su campaña tenía derecho a rechazar a quien sería el director de comunicación y tomaría las decisiones finales sobre otros puestos. También se le pidió al Comité consultar con la campaña todo lo referente a personal, presupuesto, datos, análisis y envíos de correos”, cuenta Brazile. “Me había preguntado por qué no podía escribir una nota de prensa sin pasarla antes por Brooklyn [donde se ubicaba la sede de la campaña de Clinton]. Ahí estaba la respuesta”, remacha.

Aunque es habitual que el candidato presidencial se haga con el control de los números del Comité una vez lograda la nominación -algo que ocurrió en la convención de 2016-, el acuerdo entre Clinton y el partido se firmó casi un año antes, en agosto de 2015. Bernie Sanders se quejó muchas veces de la falta de neutralidad en el seno del Partido en la carrera por la candidatura demócrata, que finalmente ganó la exsecretaria de Estado. La conexión con la que fue finalmente la candidata presidencial con el aparato también tiene que ver con su condición de demócrata histórica, frente al senador de Vermont, que había sido independiente.

“Las primarias demócratas manipuladas, una de las mayores historias políticas en años, obtuvo CERO cobertura por parte de las cadenas de televisión mentirosas esta noche. ¡Vergonzoso”, tuiteó Trump esta mañana antes de partir a su viaje por Asia. “En algúin momento el departamento de Justicia y el FBI deber hacer lo adecuado, los americanos se lo merecen”, dijo también. En declaraciones a los periodistas, a punto de subir al avión, citó el texto de Donna Brazile para afirmar que Clinton “prácticamente compró el Comité Nacional Demócrata y robó la elección a Bernie”.