MIAMI, FLORIDA, 23 de mayo.  Este miércoles se conoció del fallecimiento del activista cubano Luis Posada Carriles, quien vivía en la ciudad de Miami. Aún se desconocen las causas de su muerte, pero desde muy temprano sus amigos, familiares y admiradores comenzaron a publicar sus condolencias en las redes sociales.

Carriles participó en la fallida invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y posteriormente fue reclutado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA). De esta manera, participó en varios planes para intentar derrocar a Fidel Castro desde Estados Unidos y Venezuela donde residió varios años.

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Entre las acciones atribuidas a la militancia de Carriles contra el régimen de La Habana se menciona el atentado cometido en 1976 contra una aeronave de pasajeros de Cubana de Aviación, luego de despegar de la isla de Barbados, en el murieron 73 personas, entre ellos 24 esgrimistas que habían participado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se celebraron en Caracas, Venezuela. Por este suceso, Carriles fue detenido en Venezuela mientras esperaba ser enjuiciado y tras un tercer intento de fuga logra escapar del país sudamericano y se refugia en Costa Rica primero, El Salvador y Guatemala después.

Tras varios años de estadía en Centroamérica, Carriles regresa de manera irregular a Estado Unidos, donde fue apresado y posteriormente liberado. Carriles negó continuamente cualquier partipación en el atentado a la aeronave de pasajeros.

Sus últimos años los dedicó en Miami a la pintura, mayormente paisajes campestres y escenas de la historia de Cuba, de la que realizó varias exhibiciones públicas.

Posada Carriles, el anticastrista más aborrecido por Fidel Castro

El activista anticastrista cubano Luis Posada Carriles, uno de los más acérrimos enemigos del dictador cubano Fidel Castro, dedicó su vida a borrar del mapa al hombre que tomó el poder de Cuba en 1959.

El hombre al que Castro (1926-2016) llamó el “más famoso y cruel terrorista del hemisferio occidental” falleció en Miami, como una ácida ironía del destino, a los 90 años, la misma edad que tenía su némesis castrista al morir.

Posada Carriles (Cienfuegos, 1928) fue sin duda una de las peores y más largas pesadillas del régimen cubano. El exagente de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) hizo de su vida un intento constante de acabar con quien durante más de 50 años gobernó la isla caribeña.

Según el Gobierno de Cuba, su último intento probablemente se produjo en el año 2000, cuando Castro denunció un plan para asesinarlo en Panamá, donde asistía a una Cumbre Iberoamericana.

Posada Carriles fue detenido por ese motivo en el país centroamericano, aunque la entonces presidenta, Mireya Moscoso, le indultó antes de dejar el mando, tras lo cual viajó a El Salvador y de ahí entró a EE.UU. en 2005 de manera irregular, por lo que debió enfrentarse a la justicia de este país.

Otros capítulos violentos ligados supuestamente a Posada Carriles son lo que le señalan como participante en la explosión de una bomba en el hotel Copacabana de La Habana en 1997, que mató a un turista italiano; o en la voladura de un avión de Cubana de Aviación en 1976, en el que murieron 73 personas.

El exiliado y enconado enemigo de Fidel Castro falleció alrededor de las 5 a.m., hora de Miami, “en un hogar del Gobierno para veteranos” ubicado en la localidad de Miramar (al norte de Miami), señaló su abogado, Arturo Hernández, quien indicó que el anticastrista arrastraba una larga enfermedad, según informa la agencia de noticias EFE.