Hace unos días di una charla acerca del capitulo Ocho de mi libro “Dueños”. Al terminar se me acercό una señora de sesenta y un años, según ella y me dio las gracias diciendo que ella acababa de empezar una nueva vida mientras escuchaba mi charla porque ella había pensado toda su vida que la felicidad era un lugar; que el cielo era el único lugar adonde podía existir la felicidad; que ella había vivido toda una vida de resignación cristiana, sufriéndolo todo sin intentar jamás hacer algo para mejorar su estado interior; que ella no tenia ninguna responsabilidad por su felicidad, sino que Dios era el encargado; que sufrir resignadamente todo cuanto Dios dispusiera era su única responsabilidad durante su vida hasta que llegara la muerte y ella cambiara de lugar, o sea, se fuera al cielo.

“Su charla me hizo ver que la felicidad es un estado interior y que depende de mi elegirlo y construirlo; me hizo ver cuanto tiempo yo he perdido”, me dijo. “Ese libro lo tengo yo que leer no una sino varias veces”, agregό.

Agradecí a la señora sus comentarios, la felicité y le confirmé: “Si, señora, la felicidad es un estado interior; me alegra mucho que usted lo haya acabado de descubrir. El título del libro, “Dueños”, se refiere precisamente a que somos dueños de nuestro interior y por tanto podemos  ejercer control sobre el”.

Hoy comparto con todos ustedes, mis lectores, esta experiencia tan impresionante, así lo fue para mí, que responde por si sola la pregunta que encabeza este comentario.

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Dr. Cesar R. Cabral Delgado, Ph.D., LMHC

“La vida es buena, solo hay que saber manejarla”.

Autor de los libros “!Dueños!” , una guía para la Felicidad en el Siglo 21 y

la novela “Y durmió con su enemiga” sobre Violencia Domestica.

 Ambos están disponibles en Amazon.com y Kindle.com.

Celular (561) 722-7849Email: cabral112@Hotmail.com