Emmanuel Macron, Presidente de Francia

PARIS, 5 de septiembre.- El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció hoy que encargó un proyecto de ley sobre la inmigración que espera que se adopte en el primer semestre de 2018 y que deberá servir para acelerar las expulsiones de personas en situación irregular o indocumentados.

“El modelo francés debe aproximarse al modelo alemán”, subrayó el liberal Macron en un discurso ante los prefectos (delegados del gobierno) sobre el programa de reformas que tendrán que aplicar.

El mandatario insistió en la actual “ineficacia” en la expulsión de los sin papeles, consignó la agencia de noticias EFE.

La consecuencia es que “tenemos a cientos miles de inmigrantes en situación irregular” que “viven en una tierra de nadie”, lo que es también “una forma de inhumanidad”, agregó.

Según las cifras del Ministerio del Interior, publicadas hoy por el diario Le Figaro, de las 91.000 personas detenidas el pasado año en Francia por no tener los papeles en regla, hubo 24.707 expulsiones efectivas, de las cuales 11.746 se formalizaron de forma voluntaria o con ayudas para el retorno y 12.961 a la fuerza.

El presidente galo, quien asumió el poder hace casi cuatro meses, matizó que “la inmigración cero no es posible”, en primer lugar porque una parte de los extranjeros que recibe el país son personas que se casan con residentes en Francia, estudiantes o demandantes de asilo.

“Francia es el país de inmigración más antiguo de Europa”, aseveró antes de recordar que descartó el establecimiento de cuotas, que sólo podrían aplicarse a la inmigración de profesionales y que no se ajustan a la realidad de los flujos que se dan en Europa.

Pero también dijo que quiere “una respuesta fuerte y coherente”, que incluya una política de desarrollo en África y el envío de misiones a Níger y Chad para tratar desde allí las solicitudes de asilo así como para “contener el flujo” de los que intentan cruzar clandestinamente el Mar Mediterráneo.

Macron prometió un aumento de las plazas de alojamiento para refugiados (5.000 suplementarias en 2018), y en paralelo una “lucha completa” contra las redes de traficantes.

Asimismo, el presidente advirtió de que el fin del estado de emergencia previsto para noviembre -está en vigor en Francia desde los atentados yihadistas del 13 de noviembre de 2015 (13-N)- incluirá disposiciones para mantener los controles de las fronteras interiores francesas, en particular con Italia, ahora la principal puerta de entrada de inmigrantes irregulares en Europa.