Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia, los países denominados del grupo Visegrado, boicotearán la minicumbre sobre migración prevista el domingo en Bruselas, impulsada por la Comisión Europea.

Los primeros ministros de los cuatro países, reunidos en Budapest, contestaron la legitimidad de esta minicumbre y precisaron que reservarían su presencia a la cumbre ordinaria de los días 28 y 29 de junio en Bruselas, con presencia de los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintiocho.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, es “el responsable de la organización de las cumbres y no la Comisión Europea. Entendemos que habrá una minicumbre, pero no participaremos, porque eso va en contra de las costumbres de la UE”, declaró el primer ministro húngaro, Viktor Orban.

“No vamos a asistir, quieren volver a presentar una propuesta que ya rechazamos”, insistió el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki.

La minicumbre del domingo esperaba reunir al menos a una decena de dirigentes europeos, incluidos los de Alemania, Francia, España, Italia, Grecia, Malta, Austria, Bulgaria, Bélgica y Holanda, aunque está abierta a otros países europeos que lo deseen, explicó el miércoles el Ejecutivo comunitario.

El encuentro se convocó en un momento en que la CSU, los aliados bávaros de la canciller alemana, Angela Merkel, la presionan para obtener un endurecimiento de las reglas y las prácticas europeas en materia migratoria.

Según un documento de trabajo provisional obtenido por la AFP, los participantes en la reunión deben comprometerse a acelerar los envíos de solicitantes de asilo de un país de la UE hacia otro Estado.

El texto prevé también el establecimiento de un “mecanismo de solidaridad eficaz”, con un reparto obligatorio de los migrantes entre los diferentes Estados miembros, una propuesta que rechazan de plano los países de Visegrado desde hace más de dos años.

Roma hizo planear brevemente este jueves una amenaza de boicot a la minicumbre del domingo, al considerar que las conclusiones de este encuentro ya están escritas y no responden a sus exigencias, aunque terminó por confirmar su presencia.AFP