WASHINGTON, 2 de octubre.- El secretario de Educación de Estados Unidos, Arne Duncan, uno de los miembros de más duración del gabinete del presidente Barack Obama, dejará el cargo en diciembre, informaron fuentes oficiales el viernes. Obama designará al funcionario del Departamento de Educación, John King Jr., como secretario interino hasta el final de su mandato presidencial.

En una carta al personal, de la cual periodistas de The Associated Press obtuvieron una copia, Duncan dijo que regresará a Chicago para vivir con su familia.

El secretario informó que no está seguro sobre qué hará en adelante, pero que espera que su futuro “continuará involucrando el trabajo de expandir las oportunidades para la niñez”.

King Jr. trabaja actualmente como subsecretario delegado. Está a cargo de la educación preescolar hasta la secundaria y gestiona las operaciones del departamento.

Obama no designó a King Jr. ni a ningún otro funcionario como secretario en pleno para el resto de su mandato, pero pedirá a King servir de forma interina, comentó un oficial de la Casa Blanca, quien pidió guardar el anonimato pues no estaba autorizado a hablar por su nombre.

Esta decisión le evitará a Obama una confrontación en la Senado sobre la nominación del secretario.

Duncan es uno de los pocos miembros que permanecen del gabinete original de Obama. El secretario de Agricultura, Tom Vilsack, y el director de la oficina de Administración y Presupuesto, Shaun Donovan, también han servido en el gabinete de Obama desde el principio. Donovan, sin embargo, fue primero secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano.

Duncan vino a Washington desde Chicago, donde se hizo cargo del sistema público de educación. Como parte del equipo que siguió a Obama a Washington, Duncan es uno de los pocos miembros el gabinete que tiene una relación personal con el presidente. Jugador de baloncesto en la Universidad de Harvard y quien jugara profesionalmente en Australia, Duncan solía jugar regularmente con Obama los fines de semana.

Como secretario, Duncan dio prioridad a la educación básica e hizo su primera iniciativa la firma del programa “Race to the Top” (“Carrera a la Cima”), en el cual los estados compitieron por subsidios federales. El programa se convirtió un punto crítico en la lucha por las participaciones federales en la educación. Los críticos argumentaron que alentó a los estados a adoptar un conjunto de lineamientos curriculares controvertidos que se convierten en un símbolo de la extralimitación federal.

Duncan mostró poca paciencia ante las críticas al programa y sus estándares. En 2014, lanzó críticas como “madres blancas suburbanas quienes de repente (se percatan de que) sus hijos no son tan brillantes como creían y sus escuelas no son tan buenas como creían que eran, y eso es muy atemorizante”.

Más tarde Duncan dijo que se arrepentía de su “torpe declaración”.