WASHINGTON, 7 de noviembre.- Una jueza federal estadounidense dijo el lunes que sopesa retirar el arresto domiciliario de dos excolaboradores del presidente Donald Trump, pero agregó que no lo hará hasta que reciba información más detallada sobre ellos.

Los abogados de Paul Manafort, que dirigió la campaña electoral de Trump durante varios meses el año pasado y su asociado de negocios Rick Gates dijeron en la corte que siguen trabajando con la fiscalía hacia un acuerdo financiero que garantice sus comparecencias futuras en la corte, al tiempo que les retira el arresto domiciliario.

Sin embargo, los abogados dijeron que no tenían los planes finales aún y la jueza federal Amy Berman Jackson declinó retirarlos de arresto domiciliario hasta conocer detalles adicionales de la fortuna personal de los dos hombres, junto con su disposición a perder millones de dólares si no comparecen en el futuro ante la corte.

Eso significa que los dos permanecerán por ahora bajo arresto domiciliario, una condición que se les impuso la semana pasada tras su imputación. Jackson indicó que estaba analizando aliviar esa condición e imponer ciertas restricciones, como una prohibición de viajes al extranjero.

Manafort y Gates se entregaron a las autoridades la semana pasada para enfrentar cargos presentados por el fiscal especial Robert Mueller.

Los dos están acusados de lavar las ganancias de trabajo de consultores realizado a nombre de un partido político ucraniano y ocultar esos ingresos del gobierno federal estadounidense. Ambos se han declarado inocentes.

En documentos en la corte, Manafort ha ofrecido 12,5 millones de dólares en bienes como garantía de sus comparecencias futuras en la corte.