MADRID, 11 de Febrero.- En sus años dorados República Dominicana es el país que Julio Iglesias eligió para sus inversiones más ambiciosas, siempre de la mano del diseñador Óscar de la Renta, a quien consideraba como un hermano. Junto con Frank Rainieri y Theodore W. Kheel montó el Grupo Punta Cana, que tiene, entre otras propiedades, el aeropuerto de la localidad, dos campos de golf, varias urbanizaciones y hoteles.

Julio y Óscar vivieron unos años dorados hasta la muerte del diseñador dominicano en 2014. Esa pérdida, además de las nuevas y más duras normas fiscales en la República Dominicana, motivó que meses atrás el cantante decidiera dar un vuelco y vender toda su participación -un 25 por ciento-, quedándose únicamente con un 5 por ciento del aeropuerto de Punta Cana. «Desde que Óscar murió, Julio ya no se encontraba a gusto.

De acuerdo al diario español ABC, Julio Iglesias nunca se entendió del todo con Rainiero y eso, unido a los cambios fiscales, que ya no son tan atractivos en este país, hizo que liquidara su porcentaje. Además de esa pequeña parte del aeropuerto -que supone un gran negocio-, lo único que mantiene en este país caribeño es su casa de Punta Cana, donde pasa casi todo el tiempo. Por esta operación de venta se calcula que puede haberse embolsado cerca de 300 millones de dólares (245 millones de euros)», comenta un inversor de la zona.

Por otro lado, Iglesias retiene su mansión de Punta Cana, donde pasa gran parte de su tiempo cuando no se encuentra en Miami o España.

Precisamente, en esa ciudad estadounidense tiene una casa  en una exclusiva zona, por la que pide 120 millones de dólares.

Se presume que estas ventas tienen su origen en el deseo del cantante de llevar su dinero hacia destinos que le ofrezcan condiciones impositivas más favorables. Se habla bastante de nuevas adquisiciones en Panamá.ABC