José Inés García Zarate, el acusado

SAN FRANCISCO, CA, 30 de noviembre .- Un jurado de California declaró hoy no culpable de homicidio a un indocumentado mexicano por la muerte de Kate Steinle, quien en 2015 paseaba por un muelle de San Francisco y murió tras recibir un disparo.

El mexicano José Inés García Zarate, que había sido deportado cinco veces de EEUU,  fue hallado no culpable de los cargos de homicidio en primer grado, homicidio en segundo grado y de homicidio involuntario, tras seis días de deliberaciones del jurado, en un caso que generó enormes críticas a las “ciudades santuario”.

Kate Steinle

Culpable del delito de posesión de arma de fuego

El mexicano, de 54 años, ha sido declarado culpable por el delito de posesión de arma de fuego mientras estaba en libertad condicional, delito por el que afronta una pena máxima de tres años de prisión, de los cuales ya ha cumplido casi año y medio. La fiscal Diana García consideraba que la muerte fue un acto intencionado y llegó a presentar testigos que indicaron que vieron al acusado apuntando con el arma.

Los hechos se produjeron el 1 de julio de 2015, cuando la mujer, de 32 años, fue alcanzada por una bala que rebotó en el suelo de cemento, impactó en su espalda y le perforó la aorta, lo que le causó la muerte.

El caso adquirió notoriedad durante la campaña presidencial y puso el foco en la política de “ciudad santuario”, que limita la cooperación entre las fuerzas de seguridad locales y las autoridades migratorias de Estados Unidos.

La muerte de Steinle y los antecedentes de Zarate, que fue deportado en 1994, 1997, 1998, 2003 y 2009, hicieron que Trump pusiera el foco en las políticas migratorias del país. Zarate fue capturado a finales de 2009 tratando de cruzar la frontera en Eagle Pass, en Texas, y se declarño culpable del delito grave de reingreso. En 2015, antes del incidente, fue entregado a las autoridades de San Francisco por una orden arresto por drogas. Sin embargo, como la orden era de hacía 20 años, San Francisco no la hizo cumplir.

El hecho y los antecedentes migratorios del mexicano motivaron que el presidente Donald Trump utilizara electoralmente durante la campaña de las presidenciales de 2016 este caso e insistiera en la necesidad de endurecer las políticas migratorias y reforzar la frontera.