CIUDAD DE MÉXICO, 3 de abril.- Autoridades de México y Estados Unidos acordaron el lunes que analizarán vías de flujo migratorios tras las fuertes críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, que acusó a su vecino del sur de permitir que cientos de inmigrantes centroamericanos avancen en caravana hacia la frontera entre ambos países.

El secretario de gobernación en México, Alfonso Navarrete, y la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, llegaron a esta conclusión tras sostener una llamada telefónica de la cual el Gobierno de México no dio más detalles.

“Acordamos analizar las mejores vías para atender los flujos migratorios de conformidad con las leyes de cada país”, publicó Navarrete en su cuenta de Twitter, horas después de las críticas que Trump realizó por la misma red social.

El mes pasado, decenas de organizaciones de protección a migrantes junto con unos 1,500 centroamericanos comenzaron un largo recorrido por México para poner en evidencia la violencia y abusos contra quienes buscan el llamado “sueño americano” que muchas veces son secuestrados, asesinados e incluso violados.

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El mandatario estadounidense dijo sobre este movimiento, el cual según organismos de protección a migrantes pretende establecer un “corredor humanitario”, que “México está haciendo muy poco, sino NADA, para evitar que las personas pasen a través de su frontera sur y lleguen luego a los Estados Unidos”.

Agregó que “Se ríen de nuestras tontas leyes migratorias. Deben detener los flujos de droga y personas o voy a detener a su flujo de dinero; el TLCAN. ¡NECESITAMOS EL MURO!”.

En otro mensaje también anunció el fin del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por su sigla en inglés), que protege a los inmigrantes que entraron a su país siendo niños.

Sin embargo, según Pueblos Sin Frontera, una ONG que organiza la “Caravana de refugiados 2018”, apenas un puñado de esos migrantes buscará llegar a Estados Unidos. La mayoría se quedará en México, huyendo de la violencia de países como Honduras, según dijo el grupo a Reuters.