WASHINGTON, 25 de octubre.- Al abordar uno de los temas más divisivos sobre educación, el presidente Barack Obama exhortó el sábado a limitar las evaluaciones estandarizadas a 2% del tiempo en el aula, y dijo que el gobierno es parcialmente responsable por haber convertido los exámenes en lo más importante en las escuelas de Estados Unidos.

Los alumnos pasan de 20 a 25 horas del año escolar presentando pruebas estandarizadas, de acuerdo con un estudio de los 66 distritos escolares más grandes del país que fue dado a conocer el sábado por el Council of the Great City Schools, una organización de los mayores sistemas de escuelas públicas urbanas. Pero se desconoce cuántas horas de clase pasan los estudiantes preparándose para estas evaluaciones obligatorias, a partir del tercer grado, durante la llamada ley “Que ningún niño quede rezagado” que entró en vigor durante la presidencia de George W. Bush y que son un punto álgido en el debate sobre los estándares de rendimiento académico.

“El aprendizaje va más allá que sólo marcar la opción correcta”, dijo Obama en un video publicado en Facebook. “Por lo que vamos a trabajar con estados, distritos escolares, profesores y padres con el fin de asegurarnos de que no estamos obsesionándonos con los exámenes”.

Para dejarlo en claro, Obama y el secretario de Educación Arne Duncan planean sostener una reunión el lunes en la Oficina Oval con profesores y funcionarios escolares que trabajan para reducir las horas de exámenes.

Y para la campaña presidencial de 2016, la precandidata demócrata Hillary Rodham Clinton adoptó los principios planteados por Obama.

“Deberíamos ser inflexibles al analizar los exámenes y eliminarlos si en realidad no nos son de ayuda para hacer avanzar a nuestros hijos”, indicó en un comunicado.

Obama no puede obligar a los estados o distritos a restringir las evaluaciones, una medida que ha consternado a los padres de familia y a los profesores. Pero el mandatario ha solicitado al Departamento de Educación que facilite a los estados el cumplir con los requisitos federales sobre los exámenes, y exhortó a los estados y distritos a usar factores que vayan más allá de las pruebas para evaluar el desempeño de los estudiantes.

El gobierno de Obama señaló que aun así respalda los exámenes estandarizados como una prueba de evaluación necesaria, y no hay indicios de que vayan a desaparecer pronto.