SANTO DOMINGO, 10 de noviembre.- En el país casi un millón de personas tiene 60 o más años en el país, es decir alrededor del 9 por ciento de la población, es un proceso que va rápido, y que también se va a acelerar, según las proyecciones del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

 La República Dominicana es un país relativamente joven, pero está en proceso de envejecimiento. Según cifras del pasado año la población de más de 80 años se estimaba en 130 mil y para el 2050 será de más de 500 mil personas.

Recientemente se realizó un panel en el país sobre cómo envejecer con calidad, en el que el director en Dominicana del UNFPA, Arie Hoekman, consideró que el país aún tiene oportunidad de hacerle frente a este fenómeno mundial.

Hoekman resaltó el hecho de que el proceso del envejecimiento va mucho más rápido para los países en vías de desarrollo y que recién entraron a experimentar la reducción en sus tasas de fecundidad, que en los países europeos.

En la actualidad  en el mundo existen 137 millones de personas que tienen más de 80 años y la proyección para el año 2050 es que se triplique hasta 425 millones.

 Explicó que a Francia le tomó 115 años duplicar el porcentaje de su población de 65 años y más, a Japón le tomó apenas 26 años, y ese es el panorama que también va experimentando la República Dominicana.

Cifras de la UNFPA indican que en el país inicialmente se tenía una tasa de fecundidad de 7.5 hijos por mujer, ahora está un poco por encima de dos hijos por mujer.

“Estoy optimista de que vamos a poder responder a este problema del envejecimiento en la República Dominicana”, dijo Hoekman.

UNFPA también hace sugerencias por entender que para un país es muy importante que los envejecientes tengan una vida plena y que envejezcan con dignidad, porque de lo contrario el costo para la sociedad sería muy alto.

ENVEJECER CON DIGNIDAD Y SEGURIDAD

En la República Dominicana existe el Consejo Nacional De La Persona Envejeciente (CONAPE), organizado por la ley 352-98 del año 1998, que es la entidad responsable de diseñar las políticas nacionales a favor del adulto mayor.

De acuerdo a informaciones expresadas por la directora de CONAPE Nathali María destacó que “más de 695,000 envejecientes, en condiciones de pobreza, cuentan con el Seguro de Salud Subsidiado (SeNaSa)”. No obstante, no encontramos lugares con direcciones en donde son acogidos y protegidos los envejecientes por esta entidad del gobierno.

“El envejecimiento es un tema que tiene aspectos a diferentes niveles y uno es cómo yo como individuo puedo envejecer bien, para esto se recomienda adecuar los sistemas de salud, de educación, vivienda y el sistema de transporte para ayudar a las personas que por mayor edad comienzan a ser más frágiles”, afirmó Arie Hoekman, representante de UNFPA.

Arie Hoekman también considera que el envejecimiento constituye un triunfo de los avances técnicos que vienen con el desarrollo, que las personas tienen vidas más prolongadas debido a una mejora de la nutrición, los sistemas de saneamiento, la atención médica, la educación y el bienestar económico.

“El envejecimiento de la población plantea retos sociales y económicos, pero con un conjunto de políticas adecuadas, las personas, las familias y las sociedades pueden abordar estos retos y recoger sus beneficios”, afirmó.

Explicó que el UNFPA trabaja de la mano del Instituto de Envejecimiento de Naciones Unidas (INIA) y la Fundación NTD Ingredientes en una alianza estratégica para apoyar el proceso de concientización sobre el envejecimiento de la población y la necesidad de aprovechar sus oportunidades y enfrentar los retos que plantea.

Consideró como una línea de trabajo muy importante del UNFPA, la investigación y la recopilación de datos para proporcionar una base sólida para las políticas y la planificación del desarrollo, y en este mismo ámbito, como organismo, buscan que los problemas relativos al envejecimiento de la población se integren en los programas de desarrollo nacionales y las estrategias de reducción de la pobreza.

“Las personas de edad tienen un alto valor para la sociedad. Muchos de sus aportes son intangibles y pocas veces se valoran económicamente (como su labor de cuidadores, voluntarios o su transmisión de las tradiciones culturales a las generaciones más jóvenes, son líderes comunitarios, idóneos en resolución de conflictos, entre otros aportes). Sin embargo, este segmento poblacional es pasible de vulnerabilidades: Red de apoyo social no sólida, carencia de ingresos, pueden ser objeto de abusos y discriminación.

Las mujeres en edad avanzada son aún más vulnerables, debido a la discriminación, la exclusión social, la no remuneración de sus labores y las barreras de entrada al mercado laboral y sistemas de pensiones. A lo anterior se suma que las mujeres viven más que los hombres y evidencian mayor nivel de pobreza a medida que envejecen”, afirmó el representante del organismo de las Naciones Unidas.