MIAMI, FLORIDA, 6 de noviembre.- Las encuestras se equivocaron de nuevo al predecir que el republicano Ron DeSantis perdía la candidatura para Gobernador de la Florida frente a su contendor, el demócrata y alcalde de Tallahassee, Andrew Gillum.

De alguna manera, esta vez también las encuestas no se ajustaron a la realidad: DeSantis ganó por un escaso punto de diferencia, y con ello se evaporó la esperanza que tenía el Partido Demócrata de recuperar dirigir el tercer estado más grande en los Estados Unidos.

REP Ron DeSantis obtuvo 49.9 % – 4,023,323
DEM Andrew Gillum obtuvo 48.9 % – 3,945,293
 Gillum ganó los dos debates por televisión pero perdió el más importante que era el de las elecciones del 6 de noviembre. Ha concedido su derrota esta noche en un elocuente discurso.

¿Que produjo la derrota de Gillum, si tenía a su favor el voto de las mujeres, de los latinos no cubanoamericanos, de los independientes y de los afroamericanos? Es muy prematuro lanzar cualquier hipótesis, pero habría que pensar que el voto blanco no hispano se movilizó de una manera masiva como lo hizo durante la elección de Donald Trump.

La campaña de DeSantis estuvo marcada por acusaciones de racismo, pero la de Gillum tuvo el serio problema de la investigación del FBI y el hecho de que mintió en el tema de quién en realidad había sido la persona que le había dado las entradas, en Nueva York, para la obra de teatro “Hamilton”. Esa persona resultó ser un agente encubierto del FBI que posaba como constructor con intereses en terrenos que requerían rezonificación en Tallahassee.

A pesar de que Gillum insistió en que el FBI no lo relacionaba con la investigación de corrupción en la ciudad de la que es alcalde, ese problema fue tema de una intensa propaganda negativa por parte de los aliados de DeSantis y una sombra permanente durante toda su campaña.

A Ron DeSantis le dio impulso el presidente Trump y fue clave. Habrá que ver, en los proximos días, la asistencia a las urnas de la población hispana y cómo al final votaron los independientes. La Florida se queda dirigida por los republicanos.