LIMA, PERU, 12 de abril.- Cuando los presidentes de la región se reúnan en la Cumbre de las América que comienza el viernes, tal vez se sientan tentados de ignorar al vicepresidente de Estados Unidos Mike Pence y busquen más bien a una persona que a la que Donald Trump presta mucha atención al elaborar las políticas hacia América Latina: el senador Marco Rubio.

Ante la ausencia de Donald Trump, el legislador republicano desempeña un papel más prominente. Comenzó la semana presidiendo en su país una audiencia senatorial sobre la cumbre, almorzaba el jueves en la Casa Blanca para asesorar a Pence sobre el viaje y a partir del viernes, tras su llegada a Lima, se reunirá personalmente con media docena de jefes de estado, la misma cantidad que verá Pence.

Trump canceló lo que hubiera sido su primer viaje como presidente a América Latina para enfocarse en las medidas de represalia a tomar contra Siria por un aparente ataque químico a civiles.

En declaraciones telefónicas desde Washington, Rubio dijo que la ausencia de Trump era comprensible, pero también un ejemplo de cómo América Latina a menudo es relegada por asuntos más importantes relacionados con la seguridad nacional.

En su ausencia, dijo que él y Pence, que visitó América Latina en agosto, trabajarán con los líderes regionales para tomar medidas más severas contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, quien, a instancias de Estados Unidos, es el único líder del Hemisferio Occidental que no participará en el encuentro.

Para los líderes regionales, muchos de los cuales sufrían pensando que tenían que estrechar la mano de un presidente estadounidense que quiere construir un muro en la frontera con México y renegociar acuerdos comerciales, tal vez no podría haber mejor sustituto.

Desde la elección de Trump, Rubio ha influido mucho en la política estadounidense hacia América Latina. Elaboró una lista de funcionarios venezolanos acusados de abusos a los derechos humanos que fue la base de las sanciones que impuso Washington.

Exhortó a Trump a dar marcha atrás con la apertura hacia Cuba que dio paso al histórico estrechón de manos de Barack Obama y Raúl Castro en la última Cumbre de las Américas hace tres años. Se espera que el líder cubano esté presente nuevamente, en su despedida de la escena internacional ya que piensa dejar la presidencia este mismo mes.AP