Curtiéndonos en política y manejo de personas, debería ser una asignatura obligada para políticos.

Creo que la universidad del PRM, la cual es urgente crear es necesaria, porque cada día nos parecemos más a todos los partidos del sistema y yo pensaba que éramos modernos, pero nos falta más armonía.

Todo se debe a ese patrón generalizado de conducta de grandiosidad, con necesidad de admiración y sin introspección ni empatía, que ostenta las siguientes peculiaridades, de los lideres de seccionales, y demás simpatizantes, que debemos vigilar. En esencia es controlar el ego.

Detallo lo que debemos vigilar para evitar caer en ese narcisismo y deseo de protagonismo que viven los compañeros, donde la humildad salió por la ventana. Ahora es acercarse al jefe, muchas fotos y hacer creer que son panas y que de ese candidato ganar, será un jefe por esa estrecha amista, y así no es la cosa. Si Ud. es de las personas que quiere manipular:

Por Ej. Las cosas se hacen como él o ella dice, o no se hacen.

No acepta críticas, pues se auto-perciben como perfectos/as.

Necesitan ser el centro de atención y recibir halagos continuamente para validarse.

Se auto-veneran y esperan esa veneración por parte de los otros.

Exageran sus logros y talentos, creen ser una eminencia, y estar por encima de todos.

Piensan solo en términos de lo que les favorece.

Creen que los otros sirven en la medida en que son útiles para satisfacer sus necesidades, los explotan sin compasión y luego los desechan.

Realmente están solos; los otros se alejan dado el desgate y agotamiento emocional que provocan.

Gustan de debilitar al otro por lo que están permanentemente a la defensiva.

Aunque estas personas muestran mucho aplomo y seguridad, su ego es muy frágil.  Cuando se realiza un análisis profundo de su personalidad se detecta que tienen muchas carencias.  Igual un gran sentido de inferioridad y vacío existencial que surge de los primeros vínculos parentales donde la sensibilidad no estuvo presente.

Los seguidores en redes sociales que muchos candidatos tienen y que no siempre salen a votar. Esto es en parte porque hacer las cosas es más difícil que simplemente hablar sobre ellas. De hecho, investigaciones indican que personas que constantemente hablan y/o visualizan sus objetivos, con el tiempo empiezan a pensar que ya están haciendo algo efectivo para lograr sus metas, lo cual rara vez es cierto.

Especialmente, entre más inciertas son las metas buscadas, más costoso y arriesgado puede ser hablar sobre ellas. De hecho, las personas más ocupadas en una profesión son las que tienen menos tiempo para hablar, y cuando lo hacen, es porque en su trabajo previo han ganado ese derecho. El ego se infla fácilmente con las palabras, pero son las acciones, el conocimiento y las anteriores experiencias lo que realmente ofrece una base sólida para avanzar a puestos de liderazgo.

Mire, para “ser alguien” se requiere hacer compromisos con otros, seguir las reglas preestablecidas y pertenecer a círculos de amigos, mientras que las personas que “quieren hacer cosas” no pueden comprometer sus metas, y deben ser sinceros con sus amigos y consigo mismos, Por ejemplo, el tener un puesto de autoridad no significa ser una autoridad en el tema. El tener el derecho de actuar, no garantiza poder hacer lo adecuado. El recibir un ascenso no siempre es el resultado de haber hecho un buen trabajo. El tener la capacidad de impresionar a otras personas no significa necesariamente ser una persona valiosa.

En resumen: Esto no cambia, es lucha de intereses políticos por cargos y protagonismo.

 

   AUTOR: Johnny Sánchez