El asunto es que el Patriota ideal Juan Pablo Duarte y Diez, (JPD) fue padre de dos hijas de la unión con su prima Vicenta Diez, hija del hermano de su madre Manuela Diez, esta relación fue considerada como una afrenta a la Patria por los oportunistas.

Sin embargo, la duda se disipó en los años 1990-92, cuando Lideres Políticos, Escritores, Historiadores, Empresarios, Comerciantes, Periodistas y Amigos de la familia Duarte, apoyándose en personas como José Francisco Peña Gómez, Freddy Beras Goico, Rafael Castro Martínez y Don Tito Mella, quien ayudó a encontrar la familia Garófalo Duarte, en Puerto Rico.

Además, Rafael Padilla, Impresor y Raimundo Tirado, descendiente de la familia Duarte ¡un Duartiano impetuoso!

De Venezuela se integraron para esta investigación el Presidente Carlos Andrés Pérez y el Escritor sobresaliente, Senador, Ramón J. Velásquez. Así como, el secretario de la Acádemia de Historia de Venezuela y el Periodista Herman Courlaender Duarte.

Estos demuestran con sus aseveraciones que Juan Pablo Duarte y Diez, tenía familia con hijos, aquí en República Dominicana y en la República de Venezuela, luego.
¡Entonces! ¿Porque la Acádemia de la Historia de la RD? ¡ahora! ¿No se ocupa de desentrañar este secreto de Estado guardado por tanto tiempo?

La Investigación del asunto toma cuerpo en el año 1955, cuando el Boricua, (P.R.) Luis Padilla D´ Onis, se convierte en el pionero de las indagaciones para conocer la descendencia del General Juan Pablo Duarte y Diez, ideólogo y fundador de nuestra Independencia Nacional.

La Tiranía del generalísimo Rafael L. Trujillo Molina (RLTM) impedía rotundamente conocer la remota idea, de que el Prócer tuviera descendientes. ¡Vainas de Trujillo!
Los historiadores Dominicanos, ignorante y genuflexos ante la tiranía, crearon una repulsa unánime, sencillamente negando tales aseveraciones ¡esas plumas cagas tintas!
Esta reacción provocó naturalmente un aislamiento en el investigador Padilla, y valor a la vez, al ver que el Duarte humano, sencillo y real, tenía que estar por alguna parte.

D´Onis, la encontró con la colaboración de muchas gentes, que años después se ligaron a darle luz a esta verdad, la inmolación de una familia por el padre salvar su Patria.
¡La verdad sobre Juan Pablo Duarte y sus descendientes!
Recordaran amig@s lectores que la Madre de JPD, Doña Manuela Diez, es nativa de El Seibo, Paraje Jovero de Miches, Sabana de la Mar y la otra parte Duarte, del Paraje La Bajada, San Francisco de Macorís, donde vivía un hijo de Vicente Celestino Duarte.

“Vicenta Diez, sale de manera clandestina de Santo Domingo, con su hija Sinforosa de pocos meses de nacida procreada con JPD, estas fueron a parar al jovero”
Los nombres de estos personajes recogidos en la historia, tales como; Dr, Manuel Ponce de León y el general José Melenciano, fueron actores del drama verdadero de los descendientes de Duarte.

Archivos y Documentos en Puerto Rico y Venezuela, avalan que el académico Emilio Tejera Bonetti de indudable buena fe, quiso investigar la ascendencia de los hijos del Patricio y lo que hizo fue fabricarle descendencia falsificada a Juan Pablo Duarte.

Los sentimientos de Juan Pablo, esposo y padre.
¡Aquí! Aparece el segundo detalle de la parte romántica del Joven amador, ahora el amor toca la puerta de su corazón, presionándolo a tener herederos, que podrían continuar su obra grandiosa en caso de que perezca, reclamo al que no debe negarse según las indicaciones de sus padres.

La elegida para perpetuar su sangre y sus ideales, es nada mas y nada menos que; sangre de su sangre, carne de su carne, ¡Vicenta Diez! hija de su tío Félix Diez .

Agregamos que el echo de Duarte, mantenerse siempre oculto en la casa de sus parientes, estableció las condiciones para un romance con su prima, la bella Vicenta, quedando embarazada lo que obligó a un matrimonio secreto ante un notario autorizado.

Dicen que el acta de matrimonio se encuentra extraviada, pero con el tiempo han aparecido acta de bodas, como la de Antonio Duvergé con Rosa Montas y otras.

Con su esposa Vicenta, Juan Pablo Duarte, procreó dos hijas Carmen Sandalia y Sinforosa Duarte Diez, la primera nacida en 1841 y la ultima en
1843, el año crucial del Prócer por las encarnizadas persecuciones recibidas de los haitianos.

Las actas de nacimientos de las niñas fueron desaparecidas por los esbirros del pasado.

Al conocerse de la conspiración que organizaba Duarte y sus discípulos los trinitarios, se impuso el exilio; el ideológico y otros, fueron expatriados a Venezuela.

A Vicenta Diez, le recomendó el patricio que para liberarse de cualquier persecución, se mudara para el jovero, a la casa de su amigo Simón Paredes y que dejase la mayor de las niñas, Carmen Sandalia en poder de su Padrino Blas Pérez.

Juan Pablo Duarte, le recomendó a su compañera que disfrazara su identidad para que no fuera asesinada por las huestes opresora, que cambiarasu apellido Diez por Díaz y que su esposo se llamara Juan Sotero Duarte.

Por todas estas peripecias y luego del Trabucazo de los Febreritas, Duarte regresa de Saint Thomas, a su Patria liberada del yugo opresor, pero las responsabilidades de Padre de la Patria son enormes, por lo que le impedían visitar a su familia en el Jovero, Sabana de la Mar.

Le escribo, escépticos lectores; de una naciente nación carente de todo, sin organización de servicios públicos, ni direcciones Estatales, una nación acabada de nacer, para colmo, se le avisa del movimiento de 30, mil militares haitianos que se acercan, al mando del presidente Herard Aimé, venían en campaña de recuperación.

Las constantes luchas intestinas, la expulsión de Juan Pablo, por Thomas Bobadilla y Briones, exiliándose en: Alemania, Puerto Rico Y Curazao, ya en Venezuela se ocupa de trasladar en su familia desde Santo Domingo.

El tiempo pasa anunciando las hojas del calendario, al paso de los días; Duarte se entrevista en las calles de Venezuela con un Dominicano de Sabaneta, que al parecer no tiene nexos con los gobiernistas.

Le pareció un hombre honrado y le solicitó, que le entregara dos cartas a su amigo el Dr., Manuel Ponce de León, otra para Simón Paredes, la cual le pedía le enviara a Caracas, su hija Carmen Sandalia y que le mandara noticias de Vicenta y Sinforosa.

¡Que drama de la familia Duarte Diez! La esposa se mudó a Río San Juan, huyendo de la persecución de Buenaventura Báez, que se enteraba por reportes y quería volarlas. Vicenta y la hija se establecieron en Samaná, al regreso por Monte Cristo, supo que vivían.

E l valor de un Patriota, que puso en peligro su familia y la perdió por salvar una nación, Duarte merece todo el respecto, pero además; merece que el pueblo sepa la verdad sobre los hechos y que la constitución Dominicana le de derechos patrimoniales a los descendientes de esa familia.
Sandalia emigró a Venezuela, pero fue secuestrada y violada por piratas y la joven fue entregada muerta a su entristecido padre.

La descendencia del Patricio Juan Pablo Duarte, convive en Puerto Rico y en Venezuela, sin que ningún nacionalista Dominicano le interese desentrañar el linaje del “Cristo de la Libertad”.