El asesinato del abogado Yuniol Ramírez Ferreras entre el 11 de Octubre del 2017 por parte de dos asistentes de Manuel Antonio Rivas Medina, Director de la Oficina Metropolitana de Transporte (OMSA), directamente implicado por las autoridades en este hecho, es un crimen atroz, realizado con premeditación, asechanza y alevosía.

Es lo que se desprende de las declaraciones de los inculpados, quienes han dado detalles escalofriantes sobre la forma en que lo abordaron, secuestraron y asesinaron.

Las autoridades dicen que Manuel Antonio Rivas Medina había sido victima de extorsión de parte del abogado y alegan que se le habría pagado sumas de dinero por concepto de negociaciones en este sentido. Una Nebulosa en toda esta investigación de la cual la persona asesinada no podrá defenderse porque ha sido silenciado para siempre.

Lo que si todo el mundo se pregunta es por qué razón matar a Yuniol Ramírez Ferreras si supuestamente ya habían “acordado pago de sobornos para que no lo denunciara?”. O de otra forma si fue al revés la situación por la que acabaron con la vida de este luchador anti corrupción reconocido en la República Dominicana”?

Cabe recomendar al honorable Presidente de la República Dominicana Danilo Medina, que ante varios hechos criminales imputados a alguno de sus funcionarios que proceda a evaluar con auditoria a todas las entidades gubernamentales, así como a los incumbentes, pues un país que tiene como funcionarios con esas tendencias delincuenciales y criminales, desdice mucho de los criterios que aplica el Poder Ejecutivo para selección de su personal administrativo.

La auditoria a la OMSA no debe hacerse esperar, ha sido la causa principal de la atrocidad de este asesinato y no debe quedar en el vacío de la impunidad, castigo ejemplar para los responsables.