CHARLOTTESVILLE, Virginia, 12 de Agosto.- Una polémica manifestación de la extrema derecha en Virginia frente a otra opositora se transformó en un drama luego de que un automóvil embistiera a una multitud de contra-manifestantes anti-racistas, dejando un muerto.

Pero el saldo de víctimas fatales aumentó a tres luego de que un helicóptero cayera en un área vecina a Charlottesville, muriendo el teniente H. Jay Cullen y el piloto Berke M.M. Bates, que asistían en las operaciones, en un accidente cuyas causas se investigan, informaron las autoridades.

El FBI anunció el inicio de una investigación de derechos civiles sobre el caso. “El FBI examinará todos los hechos y evidencias disponibles”, señala la policía federal en un comunicado.

El presidente Donald Trump expresó en Twitter sus “profundas condolencias a los familiares y a los colegas oficiales del policía del Estado de VA que murió hoy”.

El mandatario agregó luego “Condolencias a la familia de la joven mujer que murió hoy, y mis mejores deseos para todos quienes resultaron heridos, en Charlottesville, Virginia. Es muy triste!”

La negativa de Trump a criticar a grupos de la ultra-derecha provocó críticas, incluso por parte de miembros de su Partido republicano.

Muchos de los participantes llevaban banderas Confederadas, consideradas símbolo de racismo por muchos estadounidenses, mientras que otros levantaban sus brazos haciendo el saludo nazi.

Los manifestantes anti-racistas blandían banderas del movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan), cantando eslógans contra el racismo :”No Nazis, no KKK, no fascist USA.”

“Marchábamos por la calle cuando un automóvil, una berlina negra o gris, se nos lanzó encima, golpeó a todo el mundo. Luego retrocedió y nos volvió a embestir”, relató a la AFP un testigo.

En un video publicado en redes sociales, se ve cómo un coche oscuro golpea violentamente a otro vehículo por detrás y luego retrocede velozmente en medio de los manifestantes.

Arrestan sospechoso
El chofer del vehículo fue arrestado, y el caso es considerado como “homicidio criminal”, según el jefe de policía, Al Thomas.

Las autoridades estadounidenses han acusado formalmente de asesinato en segundo grado a James Alex Fields Jr., de 20 años y natural de Ohio, como el presunto autor del atropello de hoy en Charlottesville que causó un muerto y más de 20 heridos tras una marcha de supremacistas blancos.

El joven veinteañero, residente en Maumee (Ohio), se encuentra detenido en la cárcel del condado de Albermarle-Charlottesville.

El jefe de policía de la ciudad, Al Thomas, afirmó en rueda de prensa que el atropello fue un acto premeditado.

– Estado de emergencia –
El gobernador de Virginia Terry McAuliffe había declarado estado de emergencia, exhortando a no concurrir a la protesta y la policía había prohibido la manifestación.

En medio de nubes de gas lacrimógeno, los enfrentamientos a golpes entre manifestantes de la derecha radical y contra-manifestantes se multiplicaban aún antes de comenzar la movilización, con riñas, arrojándose proyectiles e intercambiando golpes con palos, según una periodista de la AFP en el lugar.

El clima sumaba tensión porque los manifestantes portaban armas a la vista, algo que está permitido por la ley en Virginia.
Los grupos de la derecha radical querían denunciar y oponerse en forma unitaria al proyecto de Charlottesville de retirar de un espacio municipal la estatua del general confederado Robert E. Lee, quien luchó a favor de la esclavitud durante la Guerra Civil estadounidense.

– Senador Charles E. Schumer declara –
Washington, D. C. – El senador Charles E. Schumer divulgó una declaración con respecto a la reunión de “Unite the Right” en Charlottesville, Virginia: 
“La marcha y manifestación en Charlottesville va en contra de todo lo que representa la bandera americana. El Presidente Trump debe condenar esto en los términos más fuertes inmediatamente “.

– Melania Trump reacciona –
La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, quien no acostumbra a realizar comentarios públicos, se sumó a la condena al sectarismo. “Nada bueno sale de la violencia”, escribió en su cuenta de Twitter.

El 8 de julio, algunas decenas de miembros del Ku Klux Klan ya se habían reunido en este tranquilo y pintoresco pueblo, muy superados en número por los manifestantes anti-racistas. Esta vez, la derecha nacionalista esperaba atraer a más seguidores, gracias a la presencia de varios integrantes del movimiento Alt-Right (Derecha alternativa).

Por su parte, Paul Ryan, el líder republicano en el Congreso, denunció el viernes que esta reunión de la extrema derecha sería un “espectáculo repugnante”, basado en una “intolerancia vil.”