Casi un 20 por ciento de los adolescentes estadounidenses, o uno de cada cinco, ha sufrido un traumatismo de cráneo, de acuerdo con nuevas estadísticas.

Las chances eran aún mayores en los varones que en las mujeres: casi un 25 por ciento dijo que el año anterior había sufrido una lesión en la cabeza y le habían diagnosticado un traumatismo de cráneo.

Los varones y las mujeres que practicaban deportes de contacto eran los más vulnerables. Uno de cada tres de esos adolescentes había sufrido un traumatismo de cráneo.

Las estadísticas publicadas en Journal of the American Medical Association son las primeras conocidas de traumatismos de cráneo en la población adolescente de Estados Unidos.

Coinciden con los de un estudio regional de Canadá y no sorprendieron al autor principal, Phil Veliz, sociólogo del Instituto para la Investigación de la Mujer y el Género de University of Michigan, Ann Arbor.

“Practicar un deporte es muy bueno. Pero tiene un riesgo, que es la lesión”, indicó.

Los síntomas del traumatismo de cráneo incluyen cefaleas, mareos, náuseas y amnesia. Los signos de alerta que deberían indicar que se necesita un examen de emergencia son la confusión, los problemas para caminar o mantenerse despiertos,

Los vómitos y las convulsiones.

Estudios previos habían sugerido que los golpes traumáticos alteran las habilidades cognitivas y las características físicas del cerebro en los deportistas infantiles, de colegios secundarios y las universidades.

El equipo analizó las respuestas a nuevas preguntas de la encuesta anual nacional Monitorear el Futuro. Por primera vez, el cuestionario indagó entre alumnos de 8vo., 10mo., y 12mo. grados si alguna vez habían sufrido una lesión en la cabeza diagnosticada como traumatismo de cráneo.

A un 19,5 por ciento de los más de 13.000 participantes le habían diagnosticado por lo menos un traumatismo.

Un 31,5 por ciento de los alumnos que habían practicado un deporte de contacto el año anterior había sufrido por lo menos una lesión y más del 11 por ciento, dos o más.

Los deportes de contacto incluyen fútbol americano, lacrosse, hockey sobre hielo y lucha, en los que el contacto está oficialmente sancionado.

A Veliz le gustaría ver un cambio en la cultura de los deportes juveniles. Practicó fútbol y lucha en el secundario, y puso en riesgo su cuerpo por la presión que sentía para ganar.

“Podríamos modificar las reglas del juego. Podríamos estar cambiando la cultura”, dijo.